Yo era de esos que iba por la calle y cuando veía a una pareja ,feliz, paseando cogida de la mano, o haciendo manitas en un portal o en la oscuridad de un coche, pensaba: “mira que atontados, el amor les vuelve idiota...”

Vale que igual mi opinión era provocada por una envidia sana, no lo sé, pero ahora que todo eso que criticaba me pasa a mi, he estado intentando analizar el fenómeno y todavía no le he encontrado una explicación lógica.

A ver si será verdad que el amor no se puede estudiar y es que no entiende de razones, de nada...